Marcha del Orgullo gay:

Marcha del Orgullo gay:

Entre la fiesta y el reclamo por los derechos para las personas trans.
Una multitud acompañó a 18 carrozas entre Plaza de Mayo y el Congreso.



Show y discurso de identidades. Protesta y festejo. Mostrarse y mostrar: lo que se conquistó y lo que falta. Esa mezcla que es la Marcha del Orgullo gay tiene un aglutinante que no se nombra, porque se ve y se siente: la libertad de ser como se es y poner el cuerpo como se prefiera, en mucha mayor medida que ningún otro evento público porteño.

El evento que celebra la diversidad. Foto: Marcelo Carroll

El evento que celebra la diversidad. Foto: Marcelo Carroll

Pero las consignas de esta 27° Marcha del Orgullo echan luz sobre lo opuesto: la imposibilidad de vivir libremente, especialmente para las personas trans. Por el contrario, esta población vive sólo la mitad, es decir, tiene una esperanza de vida que es la mitad de la media. Una situación que la comunidad LGBTIQ define como genocidio travesti-trans. “Se debe a que no hemos tenido acceso al mercado laboral registrado ni a la educación y mucho menos a la contención familiar y sanitaria”, explica Paula Arraigada, del Movimiento Trans Nadia Echazú, que marchó en primera fila junto con los demás referentes del colectivo.

 

En la marcha hubo glitter y ropa multicolor, pero sobre todo reclamos. Foto: Marcelo Carroll

En la marcha hubo glitter y ropa multicolor, pero sobre todo reclamos. Foto: Marcelo Carroll

El encuentro arrancó pasadas las 11 en Plaza de Mayo con la tradicional Feria del Orgullo. Pero la marcha ya se anunciaba también en colectivos, subtes y trenes, con banderas, ropa y glitter en la piel como parte del colorido que explotaría en la Avenida de Mayo instantes después.

Este año la consigna principal fue "Basta de genocidio trans-travesti". Foto: Marcelo Carroll

Este año la consigna principal fue "Basta de genocidio trans-travesti". Foto: Marcelo Carroll

Pasados los shows musicales de Mimi Maura y Jimena Barón, a las cinco de la tarde fue tiempo de encolumnarse para arrancar la marcha hacia la Plaza del Congreso. Una recorrida tradicional que en un principio iba a hacerse en sentido contrario y generó polémicas en el interior de la comunidad LGBTIQ. Detrás de agrupaciones, organizaciones sociales y partidos políticos, iban las 18 carrozas, una cifra récord.

La jornada de protesta duró diez horas. Foto: Marcelo Carroll

La jornada de protesta duró diez horas. Foto: Marcelo Carroll

“¡Basta de genocidio trans-travesti! ¡No al ajuste, la violencia y la discriminación! ¡Macri y la Iglesia son anti-derechos!”, fueron las consignas principales, que a la caída del sol cerraron el discurso en la Plaza del Congreso, después de una jornada de protesta y celebración que duró casi diez horas.

Otra de las que marchó en primera fila fue Graciela Balestra, que hace 20 años fundó la organización LGBT Puerta Abierta, con la que formó el primer centro de jubilados lésbico gay de la Argentina. “Es emocionante para mí venir acá, porque si ves 200.000 personas que están luchando por sus derechos, ya no te sentís solo nunca más”, celebró. Y recordó cómo era dos décadas atrás: “Mi decisión vino ya de adulta, habiendo vivido la vida que vivimos muchos, que nos casamos para tener una familia porque no sabíamos que esto se podía vivir. No podía mostrarme ni decirlo porque tenía miedo de que me sacaran a mis hijas. Hoy en día lo vivo libremente y mis hijas vienen acá a la marcha a acompañarme”.

La marcha se hace desde 1992.  Foto: Marcelo Carroll

La marcha se hace desde 1992. Foto: Marcelo Carroll

Balestra es una muestra de todo lo que se avanzó. Los más jóvenes recuerdan lo que todavía falta. Especialmente en las provincias. “Ser trans en Formosa es tabú y la gente discrimina muchísimo. Además, no puedo hacerme el tratamiento. Por eso es que me vine acá”, explicó Elian Adrián (23), en referencia al tratamiento médico de adecuación a la expresión de género, que está incluido en el Programa Médico Obligatorio por ley pero que está lejos de cumplirse en muchos casos.

Cada cual se mostró como es. Foto: Marcelo Carroll

Cada cual se mostró como es. Foto: Marcelo Carroll

Elian vino con los amigos con los que vive en la primera casa trans que hay en el país, en el barrio de San Cristóbal, donde puede acceder a servicios, capacitaciones, atención sanitaria y asesoramiento legal. Una de sus compañeras es Amaia Alfonso (25), que vino desde Asunción por un motivo similar: “En Paraguay la vida es muy difícil porque la sociedad es muy machista. Allá hubo muchos asesinatos de personas transgénero últimamente. Por eso decidí venir acá, para poder realizarme como persona y poder ser feliz”.

La Marcha del Orgullo convoca mucha gente joven. Foto: Marcelo Carroll

La Marcha del Orgullo convoca mucha gente joven. Foto: Marcelo Carroll

A su lado, Alex Matías (22) recordó lo que era vivir en “un pueblito santacruceño en el medio de la nada”, donde las personas LGBTIQ son condenadas. Y festejó. “Allá tenía que fingir ser alguien que no era. Acá vine a la marcha y es la primera vez que me siento parte, me siento yo”.

  • Editor Responsable: Ricardo Kirschbaum
  • Registro de Propiedad Intelectual: 5344702
  • Edición Nº: 26211

Marcelo



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