El gobierno bonaerense dictó la conciliación obligatoria en el conflicto desatado por el cierre de la planta aceitera de la empresa china Cofco (ex Nidera) en Valentín Alsina, que dejó sin trabajo a 195 personas. Durante 15 días se retrotraen los despidos, aunque la cartera laboral provincial aprobó la no reincorporación de los trabajadores. “El Ministerio actúa a pedido de la empresa, tiene un rol pasivo y genera un contexto que habilita a tomar este tipo de decisiones en contra de los trabajadores”, evaluó ante este diario Paula Lozano, abogada del sindicato de aceiteros. La compañía dice que ahora concentrará la inversión en la producción, molienda y exportación de soja porque la planta aceitera pierde plata hace diez años. El gremio apunta que la noticia del cierre fue totalmente intempestiva, a pesar de esas supuestas pérdidas a lo largo de tanto tiempo. Cofco es uno de los grandes jugadores globales alimenticios y también a nivel local junto a la norteamericana Cargill. La planta de Valentín Alsina ocupa junto a AGD el segundo lugar en refinación detrás de Vicentín.

Cofco es el principal procesador y comercializador de alimentos de China y desembarcó directamente en la economía local con la compra de la mayoría accionaria de Nidera –una empresa de semillas con sede en los Países Bajos–. A nivel global, la inversión de Cofco en Nidera y también en la empresa Noble comenzó en 2014 y ascendió a unos 3 mil millones de dólares, con el objetivo de asegurarse la provisión de soja para el sector agropecuario chino. En el plano nacional, aquella inversión se tradujo en la compra de la planta de refinación de aceite ubicada en Valentín Alsina, cuyo destino principal era el mercado local a través de la marca Legítimo. Además, Cofco tiene plantas de molienda y biodiesel en las localidades de Junín (Buenos Aires), Timbués y Puerto General San Martín (Santa Fe).

“La industria de refinación de aceites se ha visto afectada por una importante baja en la demanda local y creciente capacidad ociosa. Se han explorado todas las alternativas posibles (...) pero se ha concluido que la continuidad de la actividad no es posible. Cofco International Argentina dejará de participar en el negocio de aceites refinados y focalizará inversiones en originación, procesamiento de semillas oleaginosas y la exportación de cereales y productos derivados de la molienda de soja y girasol”, fue el comunicado que la empresa difundió días atrás.

Fuentes vinculadas a la dirección de la empresa lo resumen de este modo: “Era una planta poco eficiente por baja escala y perdía plata desde hace tiempo”. Si bien el mercado interno en general está en baja, los precios de los aceites de mesa subieron muy por encima del ritmo inflacionario, favorecidos por la liberalización del mercado aplicada por el Gobierno nacional. Según el Indec, en noviembre de 2017 una botella de 1,5 litros de aceite de girasol valía 55 pesos y un año después cotizaba 97,83 pesos, lo cual equivale a una suba anual del 78 por ciento. 

En la reunión de ayer en el Ministerio de Trabajo, los directivos de la empresa dijeron que la planta pierde plata y no les interesa su continuidad. Desde el sindicato dicen en que “en el modelo económico de la empresa, es más rentable la comercialización de los granos que la elaboración de aceite”. Al mismo tiempo, plantean que se trata de una medida “disciplinadora y antisindical, que pretende desarticular el importante colectivo existente, y que es posible que la firma también utilice el cierre de la planta como modo de presionar al gobierno a fin de obtener ventajas para su sector”. El gremio también denuncia que los despidos fueron totalmente intempestivos, a pesar de que la rentabilidad negativa de la planta venía supuestamente de larga data.

Las partes se reunieron ayer en el Ministerio de Trabajo bonaerense y las autoridades dictaron la conciliación obligatoria, que si bien retrotrajo los despidos, también avaló el impedimento para el regreso de los trabajadores a la planta.

Por Javier Lewkowicz

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