Tras anunciar la extensión de la cuarentena hasta el 26 de abril y confirmar el ingreso en un nueva etapa denominada "cuarentena administrada", en Olivos llegó el turno de las preguntas. Ante la requisitoria de los periodistas presentes, el presidente aseguró que el Gobierno conseguirá los insumos para el personal de salud y los test necesarios para analizar los casos sospechosos, que el Ministerio de Producción irá "contra los grandes productores" por la suba de precios y consideró que será el Congreso el que decida sobre el proyecto de un impuesto extraordinario a las grande fortunas. 

El mandatario también precisó que la "cuarentena administrada" para flexibilizar el aislamiento en municipios o provincias con pocos casos de contagio será estudiada frente a cada "caso concreto". "Hay que ver cada caso en concreto, hay que escuchar a los goberadores", insistió el mandatario respecto de la factibilidad de abrir distintas zonas del país y aseguró que el Ministerio de Salud tendrá la última palabra. Además, resaltó que las grandes ciudades son "casos en los que el relajamiento es imposible".

"El mundo está viviendo una situación compleja, hay recursos limitados para necesidades infinitas", sintetizó el mandatario ante la consulta por las advertencias por faltantes de barbijos y guardapolvos para el personal médico, los kits de testeos y los respiradores automáticos. "Estamos trabajando para hacernos del material necesario. Tenemos los problemas que está teniendo el mundo, pero estamos confiados de que los vamos a tener", aseguró. 

En ese tono, el mandatario resaltó que "el pico de contagios va a venir indefectiblemente", y señaló que en todos los municipios del país se está trabajando para montar hospitales de campaña, donde alojar a los internados leves, y agradeció a todos los intendentes por el trabajo conjunto. "Lo importante del pico es demorarlo y que la curva crezca a la velocidad actual", indicó. 

Por otra parte, el presidente lamentó "la especulación de muchos que no comprenden la situación", respecto de la suba de precios, e indicó que la autorización para que los intendentes apliquen la Ley de Abastecimiento busca que "todos nos comprometamos a terminar con los sinvergüenzas que lucran en desmedro de la gente". 

Además, el mandatario resaltó que le dio la orden al ministro de Producción, Matías Kulfas, de ir "sobre los grandes productores de alimentos" porque "no hay ningún argumento real para que los precios aumenten". 

En el plano económico, el mandatario señaló que el Gobierno está en negociación con varios organismos internacionales para conseguir más recursos para hacer frente a la pandemia, aseguró que el Estado auxiliará a todos los sectores más vulnerables que lo precisen y confió en que se resolverá esta semana el acceso de las pymes a los créditos para el pago de sueldos, cuya entrega fue demorada en los bancos privados. "Hubo un problema con los créditos para las pymes, que muchos fueron sin pedir la garantía del Estado. Va a quedar resuelto esta semana", indicó. 

En cuanto a la recaudación, Alberto descartó una suspensión de impuestos y valoró la posibilidad de que avance en el Congreso un gravamen extraordinario para las grandes riquezas. "Necesitamos obtener recursos porque la falta de actividad económica ha impactado en la recaudación", reconoció. 

"No saben cuánto valoro lo que hacen, porque sé lo que les cuesta esta cuarentena. Ese malestar tiene que convertirse en alegría al ver los resultados que estamos teniendo. No son víctimas de la cuarentena, son los actores", volvió a arengar el mandatario para terminar.

EL PAIS

© 2000-2020 www.pagina12.com.ar